Ecodiseño y reciclabilidad en el sector alimentario: Claves para cumplir la normativa

El sector alimentario español genera anualmente más de 1.4 millones de toneladas de residuos de envases. En 2024, se reciclaron 1.560.404 toneladas de envases domésticos en España, un 5,4% más que en 2023. Ante este desafío, el ecodiseño y la reciclabilidad emergen como estrategias cruciales para mitigar el impacto ambiental. El Real Decreto 1055/2022 y la futura propuesta de Reglamento de Envases y Residuos de Envases (PPWR) establecen obligaciones claras para las empresas alimentarias en estas áreas.

¿Qué es el ecodiseño y cómo se aplica en el sector alimentario?

El ecodiseño es la integración sistemática de consideraciones ambientales en el diseño y desarrollo de productos, con el fin de minimizar su impacto a lo largo de todo su ciclo de vida. En el contexto del sector alimentario, el ecodiseño se centra principalmente en los envases, buscando reducir el uso de materiales, facilitar el reciclaje y disminuir la generación de residuos.

La aplicación del ecodiseño en el sector alimentario implica:

  • Priorizar el uso de materiales reciclados, renovables y biodegradables.
  • Reducir el peso y volumen de los envases mediante diseños optimizados.
  • Facilitar el reciclaje utilizando materiales fácilmente separables y diseños que permitan una identificación y clasificación sencilla en las plantas de reciclaje.
  • Fomentar la reutilización de envases, como botellas retornables o envases para alimentos a granel.
  • Proporcionar información clara y precisa a los consumidores sobre cómo desechar correctamente los envases.

Las empresas del sector alimentario pueden aplicar el ecodiseño en sus envases mediante:

  • Utilización de materiales monomateriales para facilitar el reciclaje.
  • Diseño de envases fácilmente desmontables para separar los diferentes componentes.
  • Reducción del uso de tintas y adhesivos que dificultan el reciclaje.
  • Incorporación de mensajes claros sobre la reciclabilidad del envase.

Algunos ejemplos concretos de cómo las empresas del sector alimentario están implementando el ecodiseño incluyen el uso de cápsulas de café compostables, anillas de cartón para latas, botellas de agua rediseñadas para disminuir su peso y bolsas compostables para frutas y verduras. También se están desarrollando envases reutilizables o sistemas de envasado a granel que permiten reducir la generación de residuos.

El Real Decreto 1055/2022: obligaciones para el sector

El Real Decreto 1055/2022, de 27 de diciembre, regula los envases y residuos de envases en España, transponiendo la Directiva 94/62/CE. Este real decreto impone obligaciones a los productores de productos envasados, incluyendo a las empresas del sector alimentario, en relación con el ecodiseño de los envases.

Las principales obligaciones del RD 1055/2022 en materia de ecodiseño son:

  • Diseñar y fabricar envases que minimicen su impacto ambiental durante todo su ciclo de vida.
  • Diseñar los envases para facilitar su reutilización, reciclado y valorización.
  • Utilizar materiales lo más inocuos posible para el medio ambiente.
  • Reducir al mínimo el peso y el volumen de los envases, sin comprometer la funcionalidad del producto.
  • Cumplir con la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP).

El incumplimiento de las obligaciones del RD 1055/2022 puede acarrear sanciones recogidas en la Ley 7/2022 de Residuos y Economía Circular. Las infracciones graves pueden suponer multas de hasta 100.000 € y, en casos muy graves, de hasta 3.500.000 €. Además, las comunidades autónomas pueden abrir procedimientos sancionadores e incluso decretar la suspensión temporal de la actividad de la empresa.

El futuro PPWR: Un horizonte de cambios

La propuesta de Reglamento de Envases y Residuos de Envases (PPWR) es una iniciativa de la Comisión Europea para revisar la legislación sobre envases y residuos de envases. El PPWR busca reducir la generación de residuos de envases, fomentar la reutilización y el reciclaje, y asegurar que todos los envases sean reciclables para 2030.

El PPWR establece objetivos específicos para el sector alimentario, que incluyen:

  • Establecer objetivos obligatorios de reutilización para determinados tipos de envases de alimentos y bebidas.
  • Aumentar los objetivos de reciclaje para los envases de alimentos, incluyendo los envases de plástico.
  • Restringir el uso de determinados tipos de envases, como los envases de plástico de un solo uso para frutas y verduras frescas.
  • Establecer criterios de diseño para el reciclaje, para garantizar que los envases sean fácilmente reciclables.
  • Exigir que todos los envases cuenten con un etiquetado armonizado en toda la UE que indique claramente cómo reciclar el envase, de qué material está compuesto y si cumple criterios de ecodiseño o reutilización.

Para 2030, se prohibirá el envasado de plástico de un solo uso para productos frescos de menos de 1,5 kg, salvo excepciones para evitar el desperdicio de alimentos o riesgos de higiene. Los distribuidores finales de bebidas frías y calientes deberán asegurar que el 20% de sus envases sean reutilizables en 2030, aumentando al 80% en 2040. Además, el 40% del envase de transporte deberá ser reutilizable en 2030, aumentando al 70% en 2040.

Reciclabilidad en el sector alimentario: ¿cómo lograrla?

La reciclabilidad de los envases se define como la capacidad de un envase para ser recogido, clasificado y transformado en nuevos materiales o productos. En el sector alimentario, la reciclabilidad es fundamental para reducir el impacto ambiental de los residuos.

Para garantizar la reciclabilidad de los envases de alimentos, es necesario considerar los siguientes aspectos:

  • Utilizar materiales fácilmente reciclables, como el PET, el PEAD, el vidrio y el cartón.
  • Diseñar envases que puedan ser fácilmente separados y clasificados en las plantas de reciclaje.
  • Etiquetar los envases de forma clara y precisa, indicando el tipo de material y cómo deben ser desechados.
  • Colaborar con los SCRAP para asegurar que los envases sean recogidos y reciclados correctamente.

SCRAPs y sector alimentación: responsabilidades compartidas

Los Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP) son organizaciones sin ánimo de lucro que gestionan los residuos de envases. En España, varios SCRAP operan en el sector alimentario:

  • ECOEMBES (Ecoembalajes España): Gestiona residuos de envases domésticos de plástico, metal, briks y papel/cartón. En 2024, gestionó el reciclaje de 1.560.404 toneladas de envases domésticos, un 5,4% más que el año anterior.
  • ECOVIDRIO: Se encarga de la gestión de los residuos de envases de vidrio. En 2024, se recuperaron 1.004.315 toneladas de residuos de envases de vidrio en España.
  • GENCI (Gestión de Envases Comerciales e Industriales): Es un SCRAP multisectorial que gestiona envases comerciales e industriales, incluyendo los del sector alimentario. GENCI[1] ofrece una solución integral para que las empresas cumplan con sus obligaciones legales en la gestión de residuos de envases.
  • SIGFITO: Se encarga de la recogida y gestión de envases de productos fitosanitarios y fertilizantes.

Cada SCRAP tiene obligaciones y requisitos específicos para los productores adheridos. Las empresas del sector alimentario deben informarse sobre las obligaciones de cada SCRAP al que estén adheridas.

La adhesión a un SCRAP implica registrarse en el Registro de Productores de Producto (RPP) del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) e indicar el SCRAP al que se ha adherido. También implica declarar anualmente los envases puestos en el mercado. El plazo para reportar los datos relativos a productos puestos en el mercado español en 2025 se abrirá del 2 de enero de 2026 hasta el 2 de abril de 2026.

Tabla resumen de obligaciones del RD 1055/2022

| Obligación | Descripción

Referencias

  1. [1] GENCI — https://www.genci.es/

Comentarios

0

Aún no hay comentarios. Sé el primero en comentar.