Envases comerciales
Son aquellos envases utilizados en el ámbito comercial, industrial o de servicios, que no se consideran envases domésticos. A diferencia de los domésticos, la responsabilidad de su gestión recae directamente sobre el productor del producto, quien debe organizar y financiar su gestión total, ya sea de forma individual o colectiva a través de un sistema RAP. La normativa exige que estos envases alcancen objetivos de recogida separada muy ambiciosos (75% en 2027, 85% en 2030 y 95% en 2035). La gestión de estos residuos puede implicar acuerdos con los poseedores finales, permitiendo que estos últimos asuman la organización de la gestión en nombre de los productores, siempre bajo mecanismos de información y financiación transparentes y auditables.