¿Cómo obtener el NIMA (Número de Identificación Medio Ambiental)?

La gestión de residuos en España está sujeta a una estricta normativa ambiental. El Número de Identificación Medioambiental (NIMA) es un elemento clave para asegurar el cumplimiento de estas regulaciones. Este artículo explica qué es el NIMA, quiénes están obligados a obtenerlo y cómo se solicita, proporcionando una guía para cumplir con la legislación vigente.

¿Qué es el NIMA?

El NIMA (Número de Identificación Medioambiental) es un código numérico único de 10 dígitos que identifica a los centros o instalaciones que producen, almacenan o gestionan residuos en España. Es asignado por la Comunidad Autónoma correspondiente. Este código permite a las administraciones públicas realizar un seguimiento exhaustivo de las actividades relacionadas con la gestión de residuos, tanto peligrosos como no peligrosos.

El NIMA es esencial para:

  • La trazabilidad de los residuos, permitiendo rastrear su origen, movimiento y destino final.
  • El cumplimiento de la normativa ambiental.
  • La transparencia en la gestión de residuos.
  • La facilitación de trámites administrativos.

La estructura del NIMA es la siguiente:

  1. Los dos primeros dígitos corresponden al código de la provincia según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
  2. Los ocho dígitos restantes son asignados por la Comunidad Autónoma.

El NIMA es un identificador único e intransferible que se vincula a un centro, entendido como una o varias instalaciones ubicadas en el mismo lugar y gestionadas por la misma persona física o jurídica. Si una empresa tiene varios centros, cada uno debe tener su propio NIMA.

¿Quién está obligado a obtener el NIMA?

La obligación de obtener el NIMA recae sobre todas las empresas e instalaciones involucradas en la producción y gestión de residuos. En concreto, están obligadas a inscribirse y obtener su NIMA aquellas instalaciones que:

  • Produzcan residuos peligrosos, independientemente de la cantidad.
  • Generen más de 1.000 toneladas al año de residuos no peligrosos.
  • Transporten residuos, ya sean peligrosos o no peligrosos.
  • Realicen actividades de tratamiento de residuos.
  • Se dediquen a la instalación o mantenimiento de instalaciones o equipos de otras compañías y generen residuos peligrosos.
  • No siendo productores de residuos peligrosos ni de residuos no peligrosos por encima de la cantidad limitada, se responsabilicen de su gestión.

En Castilla y León, incluso si una actividad no genera residuos peligrosos y produce menos de 1000 t/año de residuos no peligrosos, se puede requerir el NIMA. Esto ocurre, por ejemplo, en empresas de mantenimiento de equipos e instalaciones, a las que se les asigna un NIMA por provincia.

¿Cómo se obtiene el NIMA?

El proceso para obtener el NIMA implica solicitarlo ante la Consejería competente en materia de medio ambiente de la Comunidad Autónoma donde se ubica el centro o instalación. La solicitud o asignación del NIMA está vinculada a una acción específica del centro o la empresa en relación con la gestión de residuos. Generalmente, el código NIMA se asigna cuando se inicia el primer trámite ambiental con dicha empresa, ya sea por una inspección, al solicitar la inscripción en algún registro relacionado, al iniciar el expediente de autorización, para tramitar otro tipo de expediente o por la solicitud de un traslado inminente.

Los pasos generales para la obtención del NIMA son:

  1. Solicitud inicial: La empresa o instalación debe presentar una solicitud ante la Consejería de Medio Ambiente de su Comunidad Autónoma.
  2. Revisión y asignación: La Consejería revisa la solicitud y, si cumple con los requisitos, asigna el NIMA.

Es importante tener en cuenta que los requisitos y el procedimiento específico pueden variar según la Comunidad Autónoma. Algunas Comunidades Autónomas permiten realizar el trámite online a través de sus plataformas digitales.

Para conocer el NIMA de un centro, muchas Comunidades Autónomas ofrecen buscadores online en sus portales públicos donde se pueden consultar los datos de las instalaciones registradas como productoras de residuos. Por ejemplo, se pueden consultar los buscadores NIMA de:

  • Comunidad de Madrid.
  • Junta de Andalucía.
  • Agencia de Residuos de Cataluña.
  • Generalitat Valenciana.

Obligaciones y responsabilidades asociadas al NIMA

El NIMA debe incluirse en todos los documentos empleados en la gestión de residuos, como:

  • Procedimientos de traslados.
  • La memoria anual de gestores.
  • Las notificaciones previas de traslado de residuos.

Es fundamental mantener el NIMA actualizado. El NIMA solo cambia cuando se modifica alguno de los requisitos que dieron lugar a su asignación, como el cambio de titularidad, ubicación o actividad principal del centro.

Consecuencias del incumplimiento

El incumplimiento de la obligación de obtener y utilizar el NIMA puede acarrear sanciones según la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular. Las sanciones pueden incluir:

  • Multas económicas, que pueden oscilar entre los 2.001 hasta 2.000.000 de euros, dependiendo de la gravedad de la infracción.
    • Infracciones leves: Multa de 2.001 hasta 10.000 euros.
    • Infracciones graves: Multa desde 10.001 hasta 500.000 euros.
    • Infracciones muy graves: Multa desde 500.001 hasta 2.000.000 de euros.
  • Suspensión o revocación de la autorización para operar.
  • Clausura temporal o definitiva de las instalaciones.
  • Inhabilitación para el ejercicio de la actividad.
  • Suspensión temporal o definitiva de las actividades.

Además de las sanciones económicas, las empresas también enfrentan otros riesgos, como la paralización de sus actividades o la responsabilidad civil por daños ambientales.

Ejemplo práctico

Una empresa que fabrica productos químicos genera residuos peligrosos en su proceso productivo. Esta empresa está obligada a obtener el NIMA y a incluirlo en todos los documentos relacionados con la gestión de estos residuos. Si la empresa no obtiene el NIMA, puede ser sancionada con multas económicas y la suspensión de su actividad.

SCRAPs y el NIMA

Los Sistemas Colectivos de Responsabilidad Ampliada del Productor (SCRAP) son entidades que se encargan de la gestión de residuos de productos específicos, como envases, pilas, aparatos eléctricos y electrónicos, etc.. Los productores adheridos a un SCRAP también deben obtener el NIMA si cumplen con los requisitos mencionados anteriormente.

Por ejemplo, una empresa que envasa sus productos está adherida a ECOEMBES (Ecoembalajes España) para la gestión de sus envases. Si esta empresa genera más de 1.000 toneladas al año de residuos no peligrosos (incluyendo los envases), está obligada a obtener el NIMA.

Para envases comerciales e industriales, GENCI[1] (Gestión de Envases Comerciales e Industriales) es un SCRAP de referencia multisectorial.

Tabla resumen

| Aspecto | Descripción

Referencias

  1. [1] GENCI — https://www.genci.es/

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