Poseedor final

El poseedor final es la persona física o jurídica que tiene la posesión de un residuo de envase tras haberlo utilizado o consumido el producto que contenía. Según la legislación española, los poseedores finales tienen obligaciones específicas, como la separación en origen de los residuos por materiales y peligrosidad, y su entrega a los sistemas de gestión autorizados (ya sean sistemas de depósito o puntos de recogida de los SCRAPs). Su correcta actuación es fundamental para el éxito de la cadena de reciclaje, ya que una separación adecuada en el punto de generación reduce la contaminación de las fracciones y facilita los procesos posteriores de clasificación y tratamiento.